El coworking de Paquita Salas

Estamos enganchadas a Netflix y tras ver el segundo capítulo de la webserie Paquita Salas, no hemos podido evitar reflexionar sobre el coworking que ha montado en su oficina. Para poneros en contexto: Paquita tiene una agencia de actores (PS) y una deuda de 66.000 euros (nada, que rompió un jarroncito).

“En esa crisis entró Noe por la puerta a salvarnos, directamente a salvarnos” (PS)

El coworking no es solo una solución para una época de crisis. Llegó  para quedarse y dar respuesta a un cambio de paradigma laboral, en el que cada vez somos más las personas que decidimos ponernos por nuestra cuenta y las empresas que ven en el coworking una oportunidad para mejorar la productividad de sus empleados, crear sinergias y aumentar las oportunidades de negocio.

“Sobretodo me conquistó el nombre: coworking; porque lo veo que realmente es moderno, algo de  abrirse al futuro, que es lo que siempre ha buscado PS” (PS)

A Paquita le conquistó el nombre “coworking”. Pero creemos que lo que más la conquistó al final es la comunidad, las sinergias y la magia que se genera cuando trabajamos juntos por un proyecto común. Porque como siempre decimos “el nombre no hace la cosa y no todos los coworkings hacen coworking”.

“Coworking es meter distintas disciplinas en un mismo espacio. La cosa es que se crea como una sinergia. Tu me das, yo te doy. Tu me das yo te doy. No hay más secreto” (Noe)

A todos nos cuesta definir coworking, pero creo que Noe y Paquita la clavan bastante. “Meter distintas disciplinas en un mismo espacio”. Pero hay una cosa básica que siempre debemos meter en un coworking: un gestor que dinamice la comunidad y que ponga orden si la cosa se desmadra. Hay algunos secretillos para gestionar, conectar y promover la comunidad que si queréis os contamos en el próximo post. 😉

“Noe nos trajo una propuesta, abrir una peluquería, un centro de estética” (PS)

El coworking a veces no es rentable así que con tantas pocas plazas es complicado sufragar los 66.000€ que debe Paquita. Así que antes de abrir un espacio debemos tener claro qué queremos conseguir. ¿Vivir de él? ¿Complementar nuestros servicios profesionales con unos ingresos extras? ¿Disminuir los gastos que supone alquilar una oficina para nosotros solos? Vivir sólo del coworking es difícil, pero no imposible. Para conseguirlo (aunque cada casa es un mundo) debemos contar con un mínimo de espacios de trabajo y complementar los servicios de coworking con actividades paralelas como uso de salas, programación de eventos o colaboración con patrocinadores, entre otros.

Otra cosa Paquita. Una de las tendencias en coworking son las oficinas cerradas dentro de los espacios coworking. Lo importante es adaptarse a las necesidades de nuestros clientes. Para la pelu te habría ido bien disponer de un par de espacios cerrados y una zona común donde esperar turno para las puntas o hora para la reunión contigo. Así que zona abierta sí, despachos cerrados también y zonas comunes donde pasen cosas como ésta, por supuesto:

“Soy Eli Guzmán, directora de comunicación de un holding de ONG’s. ¡Llego aquí y veo que tenéis todo el famoseo y el set montado! Qué mejor que hacer aquí el calendario solidario y salimos ganando todos” (Eli, clienta de la pelu)

¡El calendario solidario es super buena idea! Un evento en comunidad, que ponga en contacto los distintos coworkers, los conecte con profesionales externos y genere un sentimiento de pertenencia al espacio. ¡Genial! Pero tu ya lo veías, Paquita, que eso no te iba a dar un duro… Los eventos creados por el espacio no suelen generar ingresos a corto plazo, pero contribuyen a generar imagen de marca, fortalecer la comunidad y captar prescriptores que hablen de tí.

Recuerda que tu comunidad es tu mejor argumento de venta. Organiza eventos que te aporten algo (ingresos, contactos, imagen corporativa) y que atraigan al público potencial de tu espacio.

Esta noche, cuándo salgamos del coworking… ¡más Paquita por las venas! 😉 Por cierto Paquita, si necesitas ayuda con tu espacio aquí estamos.  

Laia Benaiges, gestora de l’Espai La Magrana y cofundadora de LECO.